Daniel Noboa: “No es un tema ideológico, es que la gente se hartó de un modelo que no le estaba dando resultados”

¿Cuál es su mensaje a Milei, siendo que usted está como en el centro de una posición de interés nacional que hace que se vea con todos?

Que lo considero mi amigo. Considero a la nación argentina amiga de nosotros. Pero podemos ser amigos y ser diferentes. No todos los amigos tienen que ser iguales, sino ¡qué aburrida sería la vida!

¿Qué pasó con los acuerdos de cooperación que su gobierno y el de Javier Milei firmaron en enero 2024? ¿Se cumplen?

Los acuerdos de cooperación han sido muy importantes en la lucha contra el narcotráfico, contra el lavado de activos. Criminales ecuatorianos que han cometido delitos en el Ecuador ya no intentan refugiarse en la Argentina. Queremos que nuestra gente esté mejor, que el sistema de justicia, que exista más dignidad. No es un tema para mí personalmente ideológico, es un tema de servicio, es un tema de cómo vamos a mejorarle la vida de los ciudadanos. Así mismo, he tenido conversaciones con Orsi en Uruguay; con Lula, en Brasil. Mi postura siempre ha sido la misma justicia, dignidad, seguridad y oportunidades, especialmente para los millones de jóvenes que creyeron en nuestro proyecto político. Hay que honrar ese voto, hay que honrar a las personas que creyeron en nosotros.

¿Qué piensa de la polarización? Usted es un hombre que se ubica en el centro derecha, un liberal. Lo visita a Orsi a Lula. Milei no se quiere relacionarse con los que considera “zurdos”, “comunistas” .

Nuestra política de educación y de salud es de una socialdemocracia. Nuestro sistema de educación superior es de una socialdemocracia. Entonces, hemos agarrado elementos ideológicos de diferentes corrientes para hacer nuestro propio mensaje. También la polarización, lo que logra al final del día, te pone un techo. ¿Por qué? Porque siempre va a haber un 30 o un 35% del otro extremo con el que nunca te vas a sentar ni a tomarte una cola ni a comerte un sándwich. Entonces, nosotros llegamos con esa mentalidad un poco más amplia, porque el centro incluido centro izquierda y centro derecha del Ecuador hoy en día es el 65% del país. Y todo ese centro, especialmente los jóvenes que no quieren extremismo, están contentos con eso. Quieren un presidente pragmático que resuelva los problemas de los ecuatorianos como sea que los resuelva, pero que los resuelva.

Usted es uno de los pilares del fin, o de la crisis, del correísmo ¿Considera la prisión de Cristina y la acusación contra Rafael Correa lawfare, persecución política, como sostienen ambos?

No soy experto en derecho en Argentina ni conozco en mucho detalle el caso. La política nuestra es que existe la justicia real, y la política nuestra en el Ecuador es eso. Si existe corrupción, si existen pruebas claras de que se afectó y se usó mal el dinero de todos los ecuatorianos, nosotros apoyamos en ese sentido que se condene por el caso de corrupción. No creo que motivaciones políticas deberían de ser las que muevan algún caso de esto, pero si hay gente que sufrió, gente que también capaz de tener servicios por algún acto de corrupción de algún político en particular. Eso ya es la justicia

¿Rafael Correa está bien acusado?

Sí, sí está bien acusado. No fue sentenciado en mi época. Glass tampoco fue sentenciado en mi época. Y sí hay pruebas, pues ya irrefutables que que muestran que hubo actos de corrupción graves como la refinería del Pacífico. Esos 1.200 millones de dólares en movimiento de tierra. Uno va a la Refinería del Pacífico y es invisible. No hay refinería, se movieron, aplanaron el terreno, se gastaron 1.200 millones de dólares, que hoy nos podrían ayudar el caso de desempleo juvenil, el caso de madres solteras que necesitan capacitarse y darles becas para que puedan sacar adelante a sus hijos. Entonces de esa de esa forma es que lo veo, no es una revancha política, por más que mi familia fue perseguida en la época del correísmo.

¿Que conversó con Lula Da Silva?

Bueno, estamos viendo cambios en el comercio internacional. Estos efectos arancelarios o incrementos de aranceles en todos lados están haciendo que potencias o países muy grandes que tenían flujo económico y comercio más que nada con otras potencias, empiecen a ver a su región como posibilidad de tener lazos comerciales más fuertes. Mi conversación con Lula fue netamente sobre cómo sacamos adelante a nuestra gente, a nuestros pueblos.

¿Se siente castigado por Donald Trump, que le subió los aranceles, la estrecha relación de Ecuador con China?

No, porque seguimos negociando, seguimos conversando. Ya hay varias partidas que estamos negociando para que incluso bajen a cero y es todo un proceso. Estas primeras tarifas o aranceles que salieron se basan netamente en lo económico, el déficit presupuestario o déficit de balanza comercial con diferentes países. Entonces, empieza con eso. Pero después hay otras cosas que nos puede ayudar. El hecho de que haya apertura política, el hecho de que haya cooperación migratoria. Todo eso puede mejorar el tipo de aranceles que tengamos con los Estados Unidos. El Ecuador históricamente ha sido muy bueno en manejar sin ser competitivo en situaciones en situaciones adversas.

¿El Departamento de Estado también hizo un informe muy duro sobre derechos humanos en Ecuador, sobre vuestra política en torno a los presos. ¿Es castigo de Trump por la relación con China?

No creo. El Departamento de Estado, al Secretario de Estado lo vamos a ver en diez días, no viene con esa postura. Es más, han aplaudido nuestra nuestra política migratoria. Ya no tenemos problemas con migrantes ecuatorianos que quieren cruzar la frontera. Tenemos los mejores números también en atención social a las personas que retornan. Y al mismo tiempo, Kristi Noem, que es la secretaria de Homeland Security ha dicho que su mayor aliado en la región es el Ecuador.

¿Cómo equilibra la relación con Estados Unidos en la intensa relación que tiene con China, siendo que Washington presiona a todo aquel que tiene relación con China?

Sí, no es fácil, no es fácil. Al mismo tiempo nuestra visión con los Estados Unidos, el cual hemos apoyado en todo, desde política migratoria hasta temas de seguridad nacional. Nosotros hemos sido claros, nos gustaría hacer negocios con todos los países que ellos hacen negocios.

¿Lo va a ir a ver a Trump a la Casa Blanca?

Si me invita sí. … Estamos conversando y viendo si en octubre, si es en noviembre. Y con gusto, con gusto diría.

Está de acuerdo con una incursión militar, una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela?

Estoy de acuerdo con la lucha contra el narcotráfico y el narcoterrorismo transnacional. Eso, eso es con lo que estoy de acuerdo. Si es que pues, hay la evidencia que dicen tener sobre el narcotráfico a gran escala, que alega Estados Unidos, que hace el Cartel de los Soles en Venezuela, es muy grave. Nosotros vemos la afectación en el Ecuador. Nosotros vemos como familias enteras terminan destrozadas, niños terminan digamos, con un cerebro quemado por, por consumo o por estar expuestos también a zonas de violencia. Y también hay un informe de inteligencia de los Estados Unidos que dice que Venezuela financió gran parte de la campaña de Luisa González, que corrió contra mí y lo vimos en la calle. El dinero que se gastaron en esa campaña fue impresionante.

Hay indicios de que Maduro sufre un quiebre interno. Trump lo rodea con barcos y marines. En Bolivia, la izquierda cae por primera vez en casi 20 años. ¿Se ha resquebrajado el eje bolivariano?

Yo creo que la gente se hartó. No es algo político o ideoloógico en sí, sino es un sentir ciudadano, un sentir de la gente. La gente se cansó de ese modelo. Un modelo que no le estaba dando resultados. Venezuela. Hemos visto imágenes también desgarradoras, de cosas que pasan en Venezuela. En Bolivia tuvieron la crisis de combustible, crisis eléctrica, también de divisas, que es un problema. Hemos vivido con cosas muy duras en el Ecuador y estamos viendo también una situación difícil en Colombia, con el magnicidio de Uribe Turbay.

¿Qué balance hace de la violencia en Ecuador? ¿Cree que la dolarización en la economía ecuatoriana es uno de los pilares del narco? También quedaron en el medio de Colombia y Perú.

Hay varios factores. Sí, el tema cambiario, el hecho de no tener que cambiar dólares en ninguna otra moneda, facilita el flujo de capital sucio. Lo otro, es el sistema portuario del Ecuador. El de Guayaquil es el tercer puerto más grande de Latinoamérica. Primero es el de Santos, Brasil: de ahí es Manzanillo, México y de ahí es Guayaquil. Entonces también es un tema logístico, un sistema vial bastante bueno en comparación a la región. El flujo también de camiones, de carros lo vuelve más fácil. Y estamos en el medio de países productores. Todo eso combinado, nos pone en una situación compleja. ¿Qué es lo que hemos hecho y con éxito? Hemos reducido el área de influencia de estos grupos narco terroristas. El problema es que cuando se los empuja hacia un lugar específico, se empiezan a pelear más entre ellos. Nueve de cada diez homicidios es de personas con antecedentes penales, por ejemplo, y hemos agarrado a 11 de los 18 más buscados del país. ¿Qué significa? Que cuando los agarras, la siguiente ola o la segunda del segundo nivel, empiezan a pelear por liderazgo, por territorio. Se les hace hoy en día más más difícil. Y no quieren asumir liderazgo porque ya están viendo también que el Ecuador está extraditado a líderes de narco terroristas a los Estados Unidos.

¿Y está de acuerdo con el estilo Bukele, que si bien ha traído paz a los salvadoreños, empieza a ser acusado de cometer abusos a los derechos humanos?

No. Me gusta el estilo Noboa. Estoy tranquilo con el estilo Noboa. El estilo Noboa nos ha llevado a un crecimiento del 4% en lo que va del año. Tenemos una inflación del 0.75%, un incremento en ventas y consumo del 9%, exportaciones no petroleras del 22%. Entonces, no es solo luchar contra el narco, sino también mejorar la economía del país al mismo tiempo y no olvidarnos de la gente y de los servicios que le tenemos que dar a la gente. El estilo Noboa es fuerte. No voy a decir que no, pues. Pero al mismo tiempo, tiene que tener empatía y tiene que estar conectado con el verdadero sentido de la gente.

¿Tiene alguna autocrítica o se arrepiente sobre la incursión militar en la embajada Embajada de México para sacar al ex vicepresidente Glass, con causas de corrupción, pero asilado por Andrés Manuel López Obrador?

No. Me hubiese gustado que fuese diferente. Me hubiese gustado que no pase ninguna de las dos cosas, ni que refugien a un corrupto que estaba cumpliendo una sentencia, ni que nos haya obligado a nosotros en ese caso, a ir a sacarlo y devolverlo al lugar donde debería estar.

¿Pudo hablar con la presidenta Sheinbaum o ha tenido algún mensaje con México?

No. La última vez lo que escuché es que no reconocía nuestra victoria ni nuestro gobierno. Pero con gusto puedo hablar con ella y cuando quiera conversar, lo hago sin ningún (problema). Tengo grandes amigos mexicanos. Creo que es un país hermoso, que tiene mucho que ofrecer y muchas relaciones comerciales y culturales y políticas que pueden tener con el Ecuador, como lo han tenido toda la vida.

Heredero de una fortuna, y con una visión política liberal, social y pragmática

En el medio del escándalo por los audios que afecta a los hermanos Javier y Karina Milei, la Presidencia argentina apenas difundió, aunque fiel a su estilo, una foto y breve texto de su encuentro en la Casa Rosada, este jueves, con Daniel Noboa.

El jefe de Estado de Ecuador es uno de los pocos mandatarios que han logrado caerle en buena sintonía al libertario, con una agenda compartida de buscar más comercio bilateral y sobre todo un enfoque similar en materia de seguridad, narcotráfico y crimen organizado, que en su momento abrió la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.

Pero Noboa es un mandatario atípico. Hijo del empresario del banano que exporta Ecuador, Alvaro Noboa, quien no pudo cumplir su sueño de presidir el país, tiene una visión liberal y social. Y sobre todo pragmática.

Antes de llegar a Buenos Aires, estuvo con Yamandú Orsi, en Uruguay; con Lula da Silva, en Brasil. Viajó por todos lados, incluso a China con el que Ecuador tiene un acuerdo de libre comercio. Volará a Japón, y en octubre o noviembre podría visitaría a Donald Trump, pese a que EE.UU. le subió a Ecuador los aranceles a un15% e hizo un informe duro sobre las fuerzas policiales y los derechos humanos en ese país, azotado a su vez por la violencia y el narcotráfico, que Noboa busca combatir.

A su vez, el jueves, Noboa fue declarado húesped de honor por parte del jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri. Y en varias fotos se lo ve de lo más entretenido conversando con el alcalde y con su secretario de Internacionales, Fulvio Pompeo, “el cancilller” porteño, el jueves último.

Noboa mandó a la jurista Diana Salazar como embajadora ante la Argentina. Milei le recibió las cartas credenciales justo el día anterior. Le dicen la “dama de hierro de Ecuador”, por su lucha la narcopolítica, lo que le valió enemigos en el correísmo. Está casada con un argentino.

Sobrio, muy serio, heredero de una de las fortunas más grandes de Ecuador, fue notable cómo se distendió en el momento en que este diario le preguntó por las pulseras rojas que llevaba puestas y se distinguían fuertemente de su traje muy elegante. Contó que ambas están bendecidas en Ecuador. Una de ellas es de San Benito, contra el mal y para el exorcismo. La otra por San Judas de Tadeo, el santo de las causas imposibles.

Noboa fue electo en 2023. Es el más joven presidente de Ecuador, un país que tuvo tras el retorno a la democracia, en 1979, cinco presidentes que no llegaron a cumplir su mandato. Fueron desbarrancados por la crisis política y económica.

Noboa mismo fue elegido comicios anticipados cuando el ex mandatario Guillermo Lasso disolvió la Asamblea Nacional al firmar la llamada “muerte cruzada”, cuando el Congreso le abrió un juicio político. Noboa asumió tras derrotar a Luisa González, delfín del otrora hombre fuerte de Ecuador, Rafael Correa, “exiliado” en Bélgica porque en Ecuador debería enfrentar causas por corrupción.

En mayo pasado volvió a ganarle a González, en segunda vuelta, luego de que la Corte autorizara que podía ejercer el poder y hacer campaña electoral mismo tiempo.

El presidente Daniel Noboa recibido en Casa Rosada por Javier Milei
Foto cedida por Presidencia de la NaciónEl presidente Daniel Noboa recibido en Casa Rosada por Javier Milei
Foto cedida por Presidencia de la Nación

Itinerario

Daniel Noboa Azin nació en 1987 en Miami, Estados Unidos, pero tiene también la nacionalidad ecuatoriana. Preside el país desde 2023. Con 35 años se convirtió en el jefe de Estado más joven de Ecuador.

Es hijo del empresario y ex candidato a la presidencia de la República, Álvaro Noboa Pontón y Annabella Azin, Doctora en Medicina. Pero otros dos miembros de su familia llegaron a la presidencia, Diego Noboa (1850-1851) y el segundo, Gustavo Noboa (2000-2003)

Por su juventud, su vida pública empezó en 2021. Fue Asambleista (miembro del Congreso) entre 2017 y 2023. Ahí presidió la Comisión de Desarrollo Económico.

Estudió Administración de Negocios en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York (NYU Stern School of Business) y también Administración Publica en Harvard, en la Kennedy School. Obtuvo una maestría de Gobernanza y Comunicación Política, en la Universidad George Washington.

Está casado con la conocida influencer Lavinia Valbonesi Acosta, con quien tuvo dos hijos. Tiene una hija de un primer matrimonio.

El jefe de Gobierno porteño entregó una distinción al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, acompañado de Fulvio Pompeo, secretario General y de Relaciones Internacionales.El jefe de Gobierno porteño entregó una distinción al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, acompañado de Fulvio Pompeo, secretario General y de Relaciones Internacionales.

Al toque

Un proyecto: El Nuevo Ecuador

Un prócer: San Judas Tadeo

Una comida: Ceviche de cangrejo

Una bebida: Limonada imperial sin azúcar

Una sociedad: Con dignidad

Un recuerdo: Acompañar a mi papá a la oficina a trabajar, tenía 2 años y un escritorio junto al de mi papá. Mientras él trabaja, yo dibujaba

Un placer: Estar con mis hijos en Olón

Un sueño: Cambiar el país.

Una pelicula: Lord of the ring the return of the king

Un libro: el mito del votante lógico

Un desafío: cambiar al pais

Fuente: www.clarin.com

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